Patagonia Náutica
Historia de la región
Primeros habitantes
Los Chonos
La conquista española
El último bastión de las fuerzas realistas
Hasta ese momento, las islas del sur de Chile permanecían intocadas por el hombre. Los primeros en habitarlas corresponderían a los Chonos, un grupo indígena de canoeros nómades que se establecieron entre los 43º y 48 º de latitud sur, ocupando parte del sur austral, incluyendo los archipiélagos de Chonos y de las Guaitecas. Este pueblo se mezcla con los Cuncos e impone su carácter fuertemente marino, base de la tradición marítima de los actuales chilotes. Practicaban la pesca y la cacería de lobos marinos, para lo cual utilizaban embarcaciones fabricadas de tablones curvados con agua y fuego y cosidos entre sí con fibras vegetales. A estas canoas las llamaban “dalcas”. En ellas se aventuraron a navegar por los canales y por el tempestuoso Golfo de Penas.

Su organización social consistía en pequeñas bandas permanentemente unidas a nivel familiar. Las mujeres contribuían fuertemente en la economía de las tribus mediante la recolección de mariscos y algas, así como a través de la crianza de perros lanudos de cuyo pelaje confeccionaban las toscas camisas que usaban para cubrirse. La parte inferior del cuerpo la cubrían con una especie de falda hecha con cochayuyo.

Es interesante señalar la presencia de elementos marítimos que podrían tener un origen polinésico, como el remo de paleta ancha denominado “Pagaya” y el uso de un ancla hecha de madera y piedras llamada “Sacho”, lo que indicaría que tribus polinésicas realizaron viajes marítimos a las costas de Chile, especialmente a Chiloé.

Cuando no se encontraban navegando, los Chonos vivían y dormían en armazones de cuero y madera, dentro de cuevas naturales. Aparentemente no desarrollaron alfarería, aunque si fabricaban lanzas, masas y garrotes, así como anzuelos de madera y redes de fibra natural. Lamentablemente este pueblo se fue extinguiendo hasta desaparecer en el siglo XVIII, por una asimilación forzada al sistema social y económico europeo. Aún así, los testimonios de su presencia están en nombres de topónimos de las Islas: Quenac, Apiao, Lin-Lin, o Caguach y en los restos arqueológicos de sus conchales cerca de playas, como sustrato de investigación futura.